Ya se veía venir y hoy se ha constatado. El secretario general del PP de Álava, Javier de Andrés, ha expresado en una entrevista en ETB que si no se produce una moción de censura para expulsar al PNV de la Diputación General de Álava, Patxi López “difícilmente conseguirá acuerdos en el Parlamento Vasco” con el PP. Además, el cambio lo quieren “ya”, porque consideran que lo más lógico es que el PP gobierne Álava por ser la formación más votada en las pasadas elecciones forales.
El PSE ha repetido en varias ocasiones que la moción de censura en la Diputación alavesa no forma parte del pacto al que han llegado con el PP para aupar a Patxi López a la Lehendakaritza. Hay que recordar que el PNV gobierna la Diputación a cambio de mantener al socialista Patxi Lazcoz como alcalde de Vitoria-Gasteiz. Los intereses se entremezclan, y detrás de el ansia del PP por gobernar en Álava está el poder controlar del Consejo Vasco de Finanzas, que permitiría a las Diputaciones, actualmente en manos jeltzales, poner en aprietos al nuevo gobierno Vasco.
Parece que la estrategia popular empieza a tener éxito aún antes de constituirse el nuevo gobierno. El plan de aupar a Patxi López de un modo altruista, se irá convirtiendo poco a poco en una trampa de lazo que irá asfixiando más y más el margen de maniobra del gobierno socialista hasta darle la puntilla, previsiblemente cuando se vayan acercando las elecciones generales. El PP ha sabido así jugar sus cartas y ha conseguido ser determinante aun habiendo perdido buena cantidad de votos respecto de las anteriores autonómicas. ¿Qué será lo próximo que pidan?
La trampa de Basagoiti
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¿Getxo? No sé si será aplicable a Araba, pero un dirigente socialista me comentó sus reticencias a plantear una moción de censura en el ayuntamiento, por dos razones: 1) si repiten resultados en las próximas municipales pueden doblar su número de concejales, lo que sería más difícil con un PP en la alcaldía, que tendría más capacidad para retener a votantes constitucionalistas y 2) un PP con ganas de revancha podría reactivar el nacionalismo y generar una contestación social que pasaría factura al PSE, cuyo electorado es más moderado en estas cuestiones que el del PP.
Creo que la segunda opción está más que clara (si no en Araba, si en el conjunto de los 3 herrialdes), ya que un PP que se dedique a meter palos en las ruedas en todas las instituciones, solo va a conseguir perjudicar al PSE y favorecer un “resurgimiento” del voto útil nacionalista. Lo único que vamos a sacar de todo esto es, desgraciadamente, más frentismo.
Vamos a estar esta legislatura vasca diciendo continuamente “Si ya lo decía yo”. Es una frase incómoda pero absolutamente real.
Lo siguiente, la Caja Vital.