Mariano Rajoy resumi贸 as铆 su programa para las europeas: “creaci贸n de empleo y defender los intereses de Espa帽a en la UE”. Las formulas para la creaci贸n de empleo que preconiza el PP son de sobra conocidas, o sea, que prefiero obviar el tema (de momento). Lo que me escandaliza es la segunda propuesta, ni m谩s ni menos que 鈥渄efender los intereses de Espa帽a en la UE”. Me temo que algunos confunden el Parlamento Europeo con Eurovisi贸n. 驴En serio se cree alguien que son id茅nticos los intereses de todos y cada uno de los ciudadanos de este reino junto al mar? Algo que tengo absolutamente claro es que tengo m谩s intereses en com煤n con un parado polaco que con Emilio Bot铆n, por poner un ejemplo. Para que las elecciones europeas tengan sentido y la composici贸n del Parlamento Europeo sea fiel reflejo de la sociedad europea no debemos caer en el patrioterismo que siempre enarbolan los partidos de derechas.
La Europa que no es
This entry was posted in Europa and tagged Elecciones europeas, Parlamento europeo, Partido Popular. Bookmark the permalink.





Buen铆sima reflexi贸n y la concretas con la magn铆fica imagen que has puesto.
Estoy contigo. Volvamos a la lucha de clases
Un beso
Muy bueno. Ayer vi como ZP sacaba su lado m谩s eurovisivo diciendo que iban a votar a Durao Barroso por que es vecino. Joder!!! es que confunden clases sociales con vecindad…
Lo que pasa, Carmen, es que hablar de lucha de clases siempre suena a arcaico, a stalinismo fracasado. Prefiero hablar de “intereses comunes” de un determinado grupo de ciudadanos. Hay que evolucionar en todo, hasta en la sem谩ntica.
Gracias por el comentario y otro beso para t铆.
S铆 Javi, en Eurovisi贸n funcinan siempre las vecindades con Portugal y Andorra, pero como 茅sta no es de la UE solo queda Durao Barroso jeje
A lo peor es que as铆 es como rascan los cuatro votos que quieren movilizar en las Europeas. Unas elecciones que a nadie le interesa que interesen. Y mientras, seguimos hablando de Europa en tercera persona. Ol茅
Esa es la clave: a nadie interesa que interesen (bueno, a casi nadie).