La izquierda "averchale"


Ayer unos cuantos ciudadanos nos “encerramos” con Lokarri para debatir y tratar de elaborar propuestas concretas para garantizar el respeto de los derechos de las personas presas y detenidas. En la ponencia participaron miembros de diversos colectivos y, a través de varios tuiteros presentes se generó un debate paralelo en Internet. Esta fórmula es más interesante aún, ya que permite la participación y el feedback de gente de todo el mundo. Los ponentes fueron representantes de Pastoral Penitenciaria, de Giza Eskubideen Behatokia y de Etxerat.
Como era previsible, el debate en Twitter se calentó cuando se retransmitieron los comentarios expresados por los miembros de Etxerat. Ilustres miembros de la blogosfera progresista nacional llegaron a calificar la iniciativa de Lokarri como “hipócrita”. Se suscitó el habitual debate entre quienes otorgan el carácter de “político” a los presos de ETA y entre quienes se lo niegan de raíz. Se habló también de lo difícil que es defender los derechos de presos que apoyan el asesinato como vía para conseguir objetivos políticos, algo mil veces rechazado por la inmensa mayoría de los vascos.
Lo grave es la “comprensión” de la negación de los derechos de los presos y sus familiares (que no han cometido delito alguno) por parte de sectores supuestamente progresistas en el conjunto del Estado. El mensaje único de los medios de comunicación españoles ha calado hondo y desgraciadamente ha afectado hasta a los que critican el Guantánamo estadounidense pero prefieren cerrar los ojos ante el español. Parece que el nacionalismo puede más que el progresismo. De sobra conocemos los resultados de mezclar o incluso anteponer el nacionalismo a los principios de la izquierda, y que se plasmaron en regímenes como el estalinista, el castrista o el chino. La izquierda o es internacionalista y defensora de los derechos universales o, simplemente no es izquierda. Me temo que Stalin y sus asalariados aún no han superado la época de las chekas y así le va a esa parte de la izquierda nacional española, anquilosada e incapaz de plantear soluciones reales a los problemas de una sociedad del siglo XXI.

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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5 Responses to La izquierda "averchale"

  1. paul says:

    Coincido contigo en que no caben ambigüedades en la defensa de los Derechos Humanos. Hay que defenderlos todos, en su integridad. No son una tarta de la que puedes escoger el mejor cacho. Por desgracia, se está extendiendo socialmente una visión de las penas cercana a la venganza, olvidando que ya hace muchos años, y así lo dice la propia Constitución, el fin de las penas es la reinserción. Queda mucho trabajo por hacer y encima cuando apoyas todos los Derechos Humanos te llaman equidistante.

  2. faidit says:

    El tema de la reinserción ya está mas que olvidado para mucha gente, como algo utopico e inalcanzable. El sábado me quedé con ganas de hablar un poco más de los presos sociales, del incremento de internados en prisiones a causa de la crisis y de las condiciones en las que tiene que cumplir condenas, muchas veces absurdas o desproporcianadas en comparación con las que tienen que cumplir banqueros y politicos corruptos u otros delincuentes de pelaje mas mediático.

  3. nynaevealmeara says:

    Es llamativo esto que comentas. Lo de los derechos humanos, parece ser que es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno. Y no lo digo sólo por “nosotros” (léase España). El otro día en El País, contaban que los EEUU no van a entregar a los ocho chinos que tienen en Guantámo porque temen que los torturen (einnnnnnnn???).

    Pero no creo que el fondo sea el nacionalismo. Uno puede ser nacionalista (incluso español) y estar a favor de la democracia participativa y la libertad.

    Pero es cierto que nombras a ETA y el personal se embrutece. Algunos hasta les parece bien, la lucha preventiva que tanto se ha criticado de Bush. Yo alucino al leer a algunos socialistas (del PP me lo espero) y a a algunos de IU.

  4. nynaevealmeara says:

    Siempre he dicho que la salud de una democracia y la sociedad que la sustenta es el nivel que tienen los servicios públicos, sobre todo los que tienen que ver con lo que la sociedad llama sus deshechos.

    Todo principio de castigo no es únicamente la parte punitiva sino el fin de la reinserción. Hay que pensar, que aquí quien suspende es la sociedad y no me refiero ya a la reinserción, sino a lo que puede provocar que alguien caiga en la delincuencia.

    Fallamos en la prevención y también en la solución. Lo único que se sabe hacer es castigar y si viven hacinados, si se abusa de ellos, si… da igual, porque son nuestros despojos. En lugar de preocuparse por qué es lo que hace que se llegue a esa situación y poner remedio.

    Ni te cuento ya, cuando a alguien le toca ir a la cárcel por algo que hizo diez años ah y ya está rehabilidado. ¿Tiene que pagar algo a la sociedad? pues hacerlo en la cárcel es la forma más estúpida de desperdiciar tiempo, humanidad y justicia. En fin, no sé si dije que son muchas cosas lo que me ha traido a la cabeza, este último evento de encerrados.

  5. faidit says:

    Estoy de acuerdo en el nacionalismo puede ser democrático, que duda cabe, pero siempre me ha parecido más propio de patidos de derechas que de izquierdas. De todas formas, el defender los estados-nación en pleno siglo XXI empieza a ser anacrónico y desde luego, poco progresista ya que ha demostrado que no es una respuesta a los problemas de la sociedad cada vez más globalizada en la que vivimos. Esta opinión no significa que el que abogue por esta opción no pueda defenderla y realizarla sin ver mermados ninguno de sus derechos.

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