Una vergüenza… no tan ajena

No es algo extraño, todo lo contrario. A diario aparecen noticias en la prensa que a muchos nos hace sonrojarnos de vergüenza, en este caso ajena. Pero menos ajeno debido a su proximidad, a que se está produciendo en el seno de nuestra sociedad, es el caso del conflicto causado por la oposición de los vecinos de La Arboleda a tener unos vecinos gitanos. Un conflicto que se ha prolongado ya por seis meses y que no parece que vaya a cesar con la instalación de esta familia en su nuevo domicilio.
Nos ha tocado oír unos argumentos más que manidos y absolutamente previsibles: que en ningún caso estamos hablando de racismo, que si es una familia conflictiva, que si vienen “a gastos pagados”, etc. Yo, personalmente, no me lo trago. El tiempo dará la razón a unos o a otros, pero discriminar de esa manera al colectivo gitano es fruto de un sentimiento irracional, de un instinto básico que va en contra de los derechos más básicos recogidos por la legislación de todos los países de nuestro entorno.
Y aún hay gente que se opone a la famosa asignatura “Educación para la ciudadanía”. Pues se ve que es más necesaria que las matemáticas. Aún queda mucho para poder disfrutar de una sociedad multicultural y multirracial y este tipo de conflictos ponen en entredicho nuestros supuestos valores democráticos. Ojalá no tengamos que seguir viendo este tipo de imágenes.

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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8 Responses to Una vergüenza… no tan ajena

  1. Nynaeve says:

    Siempre pensé que el racismo es miedo a lo desconocido, pero hace cierto tiempo, empecé a plantearme que los intereses económicos y sociales, que se reflejan tanto en los medios de comunicación, lo que hacen es fomentar ese desconocimiento.

    Recuerdo una campaña de hace tiempo, en la que salían personas relevantes, queridas o veneradas por todos indicando que tipo de discriminación podrían haber sufrido, sino fueran famosas.

    Me pareció de lo más acertado, pero se olvida…

  2. faidit says:

    Sí, es lo típico. De ciertos colectivos solamente se salvan los deportistas o artistas famosos y los demás tienen que aguantar cosas como estas. Pena que damos a veces…

  3. robertoC says:

    Y lo peor de todo es que el ayuntamiento también rechazó a esos vecinos, no dejando que se empadronaran en la vivienda.

  4. faidit says:

    Tienes razón: eso es lo más grave de este desgraciado asunto. Si las instituciones apoyan a los que desprecian ciertos derechos mal vamos…

  5. Carmen says:

    Es una más de las vergüenzas de este país, de nuestra sociedad que es insolidaria, xenófoba y racista. Es una pena porque encima nos creemos especiales.
    Un beso

  6. Javi R. says:

    Me gustaría defender a la familia gitana y decir lo malos malosos que son los vecinos de La Arbolada, pero ya he metido la pata recientemente con un caso similar en el entorno cercano.

    Opiné que los vecinos eran un poco racistas, pero tuve que callar cuando la familia gitana (en primera inbstancia eran una madre y un hijo pero empezó a aparecer gente de la nada) comenzó a manezar a los vecinos, se multiplicaron las denuncias, hubo una pelea con navjas en el portal, otra en el entorno.

    Me da mucha, mucha pena, pero por desgracia, a veces al generalizar se acierta. En este caso prefiero callarme, y sólo os digo uan cosa: escuchad lo que tiene que decir la gente de La Arboleda, sin más, escuchadles.

  7. faidit says:

    Pues el tiempo nos dirá quien tiene razón en este caso, y si son los vecinos los que tenían razón, me como el post con patatas. Yo lo que no veo bien es prejuzgar, ya que creo que todos merecen al menos una oportunidad.

  8. Javi R. says:

    No, no, si tienes más razón que un santo, pero yo lo que siento es que por dar oportunidades, (bueno tampoco lo escogieron ellos, fue un alquiler del gob. vasco) gente que aprecio se metió en un buen embolado. En fin.

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