Valoración del Primero de Mayo

Todos los primeros de Mayo me quedo con la sensación de que las manifestaciones y los discursos están muy bien, pero se podía hacer algo más. Pero este año la sensación ha sido abrumadora, casi dolorosa. La sensación de que los sindicatos no representan a nadie más que a ellos mismos nos deja un amargo sabor de boca a los que sufrimos la brutal Gran Recesión. Ante la nueva pandemia del desempleo global, los sindicatos se han quedado petrificados, no saben que recetas podrían ser efectivas en esta coyuntura. Y como no saben qué hacer han decidido no hacer nada.
Bien es cierto que hay una convocatoria de huelga general en Euskadi, pero esta medida es, a todas luces, poco más que un brindis al sol. Ante un problema global, una convocatoria de solamente una parte de los sindicatos de solo una pequeñísima parte de Europa no preocupa a los gobiernos y patronales más que una picadura de mosquito a un elefante. Esta crisis es diferente a todas las anteriores y las medidas tradicionales no van a suponer ninguna solución. La innovación y la globalización es algo que desconoce el mundo sindical y eso nos ha llevado a este tipo de representación que cada vez deja a más gente fuera, desnudos e indefensos ante los poderes económicos. Unos sindicatos que solamente defienden a funcionarios y a trabajadores con contrato indefinido y que abandonan a su suerte a eventuales, a inmigrantes y a los subcontratados no nos pueden aportar ninguna solución válida.
La semana pasada vivimos un conflicto en la Naval de Sestao. Los trabajadores de las subcontratas, en su mayoría extranjeros comunitarios contratados en origen bajo condiciones económicas peores, cortaron el acceso a su puesto de trabajo a la plantilla de indefinidos, a los que disfrutan de los “beneficios” de la aplicación de las leyes y de los convenios colectivos vigentes en nuestra tierra. La solución a este tipo de esclavitud moderna es clara: si los trabajadores polacos o portugueses contasen con los mismo derechos que los trabajadores vascos, ni aquellos tendrían que sufrir el trauma de trabajar lejos de su tierra y su familia ni muchos trabajadores vascos tendrían que irse al paro porque al empresario le sale más barato contratar en origen. El abandono del internacionalismo por parte de los sindicatos nos pasa factura en una economía globalizada. Las viejas recetas no sirven. Los dinosaurios tendrán que extinguirse o evolucionar. Pero el tiempo se agota.

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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5 Responses to Valoración del Primero de Mayo

  1. Nynaeve says:

    Para mi ha sido de lo más ilustrador cuando he escrito sobre el 1º de Mayo, este año. Nunca se me había ocurrido buscar el origen de este día. De porqué a veces se le llama celebración, porque para mi, debiera ser siempre reivindicación. Pero esta vez quise bucear y lo que me he encontrado ha sido de lo más interesanteNo me extrañaría nada, de que hoy cómo ayer, el origen, de la lucha social venga de “los parias de la tierra”… aunque espero que no cueste tantos sacrificios y que no lleguemos a eso.

    😉

  2. faidit says:

    No se si la situación es comparable, lo que si veo es que nuestros sindicatos ya se han convertido en una especie de “Orden de los caballeros del trabajo” y, me temo que, si no se ponen un poco las pilas, cualquier avance será al margen de su actuación.
    Un saludo

  3. Blog de Paco Piniella says:

    Si no nos planteamos otra forma de reivindicación el Mundo seguirá igual y saldremos de la crisis, sí que saldremos, pero con muchos “cadáveres” por el camino, muchas familias sin recursos, endeudados, hipotecas sin pagar,… De momento el 1 de Mayo sigue siendo un acto “oficial” de los que viven de los sindicatos y de los que viven de la política. Desgraciadamente pienso que es así.

  4. Moli says:

    He venido por aquí a leer y escuchar a un “don nadie” y como siempre me he encontrado con un espejo en el que me reconozco. Siento lo mismo pero como no sabía hoy muy bien como expresarlo, no he dicho nada esta mañana en la mesa. Sí, intuyo como tú que son cosas que sirvieron en un tiempo de resistencia y conciencia de “algo más” que uno mismo que se gritaba, se cantaba; hoy las cosas van por otro lado, no sé muy bien por dónde pero sé que irán y quizás como dices, nynaeve, sin tanto protagonismo de los que siempre lo hemos tenido. Muxuak de otra don nadie al encuentro de otros, nos digan lo que nos digan.

  5. robertoC says:

    Yo me fui de la manifa de UGT y CCOO de Vitoria muy, muy decepcionado. Los unos, dándole jabón a Zapatero; los otros, metiéndoles caña a los sindicatos nacionalistas. Estaba pensando en afiliarme a un sindicato, y salí de la manifestación convencido para no hacerlo. Una pena. Y una decepción.

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