Aún te recordamos, colega

Movilizaciones contra el secuestro de M.A. Blanco

Movilizaciones contra el secuestro de M.A. Blanco

Conocí a Miguel en 1987, el año en que ambos comenzamos los estudios universitarios. Coincidió que ambos teníamos un amigo común, vecino suyo y compañero mio de COU. Nosotros empezábamos la carrera de periodismo, mientras que Miguel empezaba empresariales. Un autobús recogía a los estudiantes de Eibar y Ermua y los repartía por los distintos centros de Bilbao: Ingenieros, Deusto, Sarriko y, finalmente Lejona. Fue durante estos viajes diarios como nos conocimos mejor, hablando de lo que hablan estudiantes de esa edad: becas, exámenes, chicas, fiestas universitarias, deportes, en fin, de que nos íbamos a comer el mundo. Una de nuestras típicas conversaciones trataba, como no, de política. Nuestras ideas no podían ser más contrarias y sin embargo, esto jamás supuso un problema. No parábamos de discutir, pero jamás nos enfadamos.
Pasó el tiempo y acabamos nuestros estudios, superamos el año perdido que suponía el servicio militar y nuestros caminos se volvieron a cruzar. Yo me fui a vivir a Ermua y mi casa estaba al lado de la suya, por lo que nos veíamos prácticamente a diario. Además, Miguel empezó a trabajar en una empresa consultora, donde le tocó de compañero con uno de mis mejores amigos, con lo que se incrementaron los lazos que nos unían.
Fue en aquella época cuando Miguel empezó a militar en el Partido Popular, pero desde luego, no era la política su mayor preocupación. Ambos nos enfrentábamos a la crisis post-expo-olimpiadas con un flamante título universitario y una merecida licencia por haber “cumplido con la patria”. Nuestras preocupaciones eran los empleos precarios, la novia, las letras del coche, las listas de Etxebide, etc. En definitiva, la dura tarea de arrancar tu propia vida, tanto personal como profesional. Al final, alguien le convenció para que se presentase a concejal, dada la dificultad de completar las listas de ciertos partidos en ciertas localidades, gracias a los que nos van a “liberar” y nos van a traer la democracia y el socialismo. Y todo eso sin habérselo pedido. Bueno, en definitiva, que Miguel pasó a ser el novato de los concejales del Ayuntamiento de Ermua, pero su vida cotidiana no cambió en absoluto.
Y fue entonces cuando llegó la pesadilla, esos días que solamente con recordarlos a algunos se nos pone la piel de gallina. Pasamos de la incredulidad al horror, a la rabia, a la impotencia y finalmente al asco y al odio. No es nada agradable perder a un amigo y no era la primera vez que me sucedía. El cáncer y los accidentes de tráfico ya habían endurecido un poco mi alma. Pero cuando lo pierdes de una forma tan absurda y cruel, algo muere definitivamente en tu interior. Cuando ves a algunos politicastros frotarse las manos con un cadáver aún caliente sobre la mesa, dejas de creer en muchas cosas. Muchos pensamos que la muerte de Miguel podía ayudar a cambiar algo las cosas, pero han pasado 12 años y seguimos igual. Todos los años hay nuevas víctimas y amigos y familiares tienen que pasar por este amargo trago. Ojalá todos nosotros pusiésemos algo de empeño por exigir el fin de esta absurda tragedia, que dura ya tanto tiempo. Ojalá todos los podamos llegar a reconciliarnos algún día. Ojalá ETA deje de matar y se puedan poner las bases de esta reconciliación. Mientras tanto, cada vez que llegamos a Julio los que conocimos a Miguel no podemos evitar recordarlo con una sonrisa, con la misma que lucía la última vez que lo vi.

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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13 Responses to Aún te recordamos, colega

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  2. Paul says:

    Me ha encantado el post. Espero que llegue pronto el día en que nadie más tenga que pasar por todo eso. Un abrazo muy fuerte
    .-= Paul´s last blog ..Borrachera y resaca 2.0 =-.

  3. José Luis Salgado Airas says:

    Gracias Paul, eso es lo que queremos la mayoría, pero a veces parece que no hay forma de conseguirlo. Seguiremos intentándolo.
    Un saludo

  4. Xavier says:

    Felicidades por este post. De lectura obligada.

  5. susana says:

    Un abrazo JL me ha gustado mucho tu recuerdo….

  6. m carmen says:

    Parece que muchos de nosotros tenemos alguna fecha en la que recordamos los momentos pasados con alguien que murio antes de tiempo, victima de algún tipo de violencia.
    Te entiendo son momentos en que vemos más necesario acabar con todo este sin sentido.

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