Una eterna agonía

Hoy ha saltado a los medios un documento incautado al ex-abogado de presos de ETA, Txema Matanzas, en el que se habla de la necesidad de que el terrorismo “eche la persiana” a la lucha armada. En el documento se analiza la actual situación de la banda armada, que se califica de “caótica”, con una dirección empeñada en una lucha, que no conduce a nada, ya que se constata que el Estado parece firme en su decisión de no volver a abrir un proceso negociador con ETA. En definitiva, este documento se une a las cada vez más numerosas voces que, desde dentro de la izquierda abertzale afín a los postulados de ETA, piden que se replanteen los medios para lograr la independencia, dejando de lado la violencia terrorista.

A estas mismas conclusiones ya habíamos llegado algunos hace tiempo, sobre todo después de que el núcleo duro e intransigente arrojase por la borda cualquier posibilidad de una salida “digna” y negociada al conflicto al ordenar el atentado de la T4. Este empeño en sostener lo insostenible solamente ha causado más dolor y rechazo en la sociedad vasca, una sociedad que ya no tiene estómago para defender los derechos políticos de la IA frente a las ilegalizaciones, algo que al final ha supuesto que tengamos a Patxi López como Lehendakari, con la bendición del Partido Popular. En definitiva, que se ha materializado la peor pesadilla del nacionalismo vasco en general y de la IA en particular.

Particularmente, creo que es cuestión de tiempo (y no demasiado) que el terrorismo desaparezca para siempre de nuestra tierra. ETA se ha acabado convirtiendo en un problema, incluso para los que hasta ahora habían apoyado sus actividades. La cuestión es ¿cuantos ciudadanos más van a asesinar antes de que se caigan del burro?. ¿Hasta que punto va a estirar la sinrazón ese núcleo intransigente? ¿Tendrán el valor suficiente los que abogan por el camino político para desligarse de este grupo? Lo que está claro es que la sociedad vasca ha cambiado. Las circunstancias históricas que dieron lugar al nacimiento de ETA han desaparecido, y aunque el fin perseguido sea el mismo, los medios de entonces no funcionan ahora. ETA es hoy en día un claro anacronismo, un dinosaurio que se resiste a extinguirse, pero es inevitable que ceda el paso a otras formas, a maneras democráticas, al respeto de la voluntad popular. Parece que esta transición esta cerca, pero no acaba de materializarse nunca: siempre existe algún interés, alguna justificación para que la sociedad vasca continúe sufriendo. ¿Noiz arte?

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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3 Responses to Una eterna agonía

  1. faidit says:

    Una eterna agonía, en “Mi patria en mis zapatos” http://twurl.nl/6jctl4

    This comment was originally posted on Twitter

  2. Paul says:

    Este tipo de informaciones de El País, y más las escritas por Aizpeolea, siempre hay que cogerlas con pinzas. No dudo que Matanzas haya podido escribir dicho documento, pero no es algo nuevo. Le conozco desde hace bastantes años y la tesis que se apunta ya la mantenía mucho antes. Él, al igual que otras muchas personas de la Izquierda Abertzale, estaban convencidos de que la oportunidad que se presentó en 2006 era la definitiva y su fracaso también les ha supuesto una gran decepción. Bueno, al menos espero que su planteamiento sea mayoritario y que pueda imponerse en el conjunto de la IA.
    .-= Paul´s last blog ..¿Por qué no hemos conseguido la paz? =-.

  3. José Luis Salgado Airas says:

    Pues sí, no hay que ser ningún famoso “etologo” madrileño para darse cuenta que la única salida lógica es esa. Lo malo es que la lógica no la entendemos todos igual…

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