Sobre laicismo y tradición

Los vitorianos celebramos hoy el día de nuestra patrona, la Virgen Blanca. Para los creyentes hoy es un día especial, pero también lo es para quienes no somos seguidores de la Iglesia Católica. En el programa festivo de esta jornada conviven actos tanto de carácter religioso como de otro tipo: musicales, taurinas, espectáculos infantiles, etc. Me parece genial que los católicos tengan oportunidad de vivir su fe y disfrutar de sus días señalados. Es evidente que 2000 años de tradición católica pesan mucho en nuestra sociedad y son innumerables las muestras de actos culturales en los que se mezcla lo religioso con lo civil.
Pero la sociedad está cambiando y somos cada vez más los que, desde el máximo respeto por la fe y las creencias de cada uno, propugnamos la total separación de ambos espacios. Vivimos en un estado nominalmente aconfensional, pero la realidad social lo desmiente. Parece que tantos siglos de monopolio católico en materia moral y de 40 años de nacional-catolicismo han dejado un profundo foso en nuestra sociedad. Hoy mismo, durante la misa en honor de la Virgen Blanca, el obispo de Vitoria ha arremetido tanto contra el ejecutivo central, (por la nueva ley del aborto) como contra el autonómico (por la ley de educación). El obispo denuncia que el nuevo modelo educativo hará desaparecer la religión de las ikastolas públicas.
Por mi parte, la denuncia es esta: ¿como es posible que en un estado laico desde 1978 se continúe impartiendo religión católica en una escuela publica? Nadie les niega que sus hijos se eduquen en su fe, pero lo lógico sería que fuese una educación fuera de la educación pública (y sus presupuestos, claro). Es cierto que la ley discutida por el obispo fue desarrollada por el anterior ejecutivo, pero con un partido supuestamente progresista en la Lehendakaritza, lo lógico es que esta ley vaya incluso más allá. Y no solamente esta ley en concreto debe incidir en el laicismo. Es hora de ir eliminando de una vez y para siempre aquellas zonas oscuras en las que la Iglesia Católica sigue manteniendo sus rancios privilegios. Sería bueno y ajustado a derecho que se acabe con estos “espacios de impunidad” que disfrutan los que no aceptan el laicismo de un estado de todas y todos.

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
This entry was posted in España, Euskadi/País Vasco/Euskalherria and tagged , , , . Bookmark the permalink.

5 Responses to Sobre laicismo y tradición

  1. Pingback: Jose Luis Salgado

  2. faidit says:

    Nuevo en “Mi patria en mis zapatos” http://cli.gs/gmn4a

    This comment was originally posted on Twitter

  3. Dean says:

    Como tu muy bien lo dices, la espada de Damocles sigue estando ahí pero miramos hacia otro lado. Desde los tiempos de la guerra fría no se habla más del tema y creo que cuando menos lo pensemos puede estallar un conflicto bélico de consecuencias desastrosas.
    Un saludo.
    .-= Dean´s last blog ..La ciencia de las delicias =-.

  4. Nynaeve says:

    Ahí le has dado.

    Mira te iba leyendo e iba pensando que yo que soy una atea de tomo y lomo, ¡me encanta la fiesta de los Reyes Magos!

    Ya le estuve dando vueltas en las navidades pasadas, tenemos que ir consiguiendo celebrar las fiestas de forma laica. ¿Cómo competir con los caramelos, los regalos, el colorido? y no soy la única… ya he visto más gente que reivindican la fiesta del equinocio…

    En cuanto a los curas, es que no tienen medida. Si se les llena una iglesia en unas fiestas, consideran que allí todos son creyentes y han de seguir el dictado de sus normas.

    Demuestra una gran carga de soberbia y prepotencia…
    .-= Nynaeve´s last blog ..Alguna reflexión sobre la tortura… =-.

  5. Raúl says:

    Por desgracia he de decirte que el estado español no es laico, es acofensional y claramente en la costitución dicta que al ser “la mayoría” de la población católica, se le dará facilidades a esta religión.
    Ya vemos que se le da “facilidades” tanto dentro de la educación como en otras instituciones, no es algo que me agrade nada, pero por desgracia es así.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *