Casi 19 millones de iraquies están llamados hoy a las urnas para elegir al nuevo parlamento. La mayorÃa de los analistas polÃticos prevén una nueva victoria del partido Dawa, lo que permitirÃa a Nuri Al Maliki repetir mandato, aunque probablemente no dispondrá de mayorÃa absoluta y deberá pactar para poder dirigir un gobierno estable. Las elecciones están siendo supervisadas por 500 observadores internacionales que velarán por la limpieza del proceso.
Pero, ¿es posible que unas elecciones sean justas y democráticas en el actual Irak? Es evidente que unos comicios celebrados bajo una ocupación militar no pueden ser limpias. La violencia es aún la nota más destacada en esta jornada electoral. Esta misma mañana un coche-bomba estallaba en Bagdad y dejaba un balance de 5 muertos. Pero se han producido otros ataques y los muertos ascienden ya a 24. La famosa frase que tan bien conocemos por aquÃ, consulta en ausencia de violencia para garantizar la legitimidad, es absolutamente imposible que se materialice en un paÃs los grupos yihadistas continúan en guerra contra el invasor occidental.
¿Qué espera el pueblo iraquà de estas elecciones? La sociedad continua dividida en facciones étnicas y religiosas. La economÃa iraquà está aún muy debilitada. Solamente la mitad de los ciudadanos tienen un empleo estable y la mayorÃa trabaja para la administración. Un gran número de estos empleados gubernamentales son militares y policÃas y el resto trabaja en empresas energéticas, controladas por capital occidental. El tejido productivo es inexistente y las únicas salidas laborales viables para los jóvenes pasan por vestir uniforme. Si eres mujer, aún lo tienes peor. El acceso a la educación superior o a un empleo cualificado se torna imposible fuera de la Zona Verde.
Pero los Estados Unidos necesitan un gobierno que legitime su presencia y que firme los suculentos contratos que benefician a las empresas occidentales. Un gobierno fuerte basado en un ejército y unas fuerzas de seguridad que controlen el paÃs es una de las premisas que se tienen que cumplir para que Obama pueda retirar sus tropas de Irak. El interrogante es si el gobierno que surja de estas elecciones será capaz de mantener la unidad y estabilidad del paÃs una vez que las tropas extranjeras hayan abandonado su territorio. No será una tarea fácil y me temo que aún quede mucha sangre por verter en una tierra ya empapada por un conflicto que ya dura demasiados años.
Foto: The U.S. Army





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