Hoy se celebra del dÃa mundial del medio ambiente, uno de esos dÃas internacionales que no comprometen a nada a los polÃticos y solamente acaban siendo una pequeña reseña en los medios de comunicación. También se organizan algunos actos por parte de colectivos comprometidos con el problema en cuestión e incluso algunas empresas lanzan promociones especiales aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid.
Este año la celebración de este dÃa internacional del medio ambiente está marcada por el desastre que la petrolera “British Petroleum†ha causado en el Golfo de México. Tras múltiples intentos fallidos para bloquear la salida de crudo de los restos de la plataforma “Deepwater Horizonâ€, el panorama que se cierne sobre las costas del Golfo es cada dÃa que pasa más descorazonador.
El presidente Obama ha declarado estar indignado con la petrolera BP por el desastre que ha causado y les ha pasado una primera factura para cubrir los gastos que se han originado en la lucha por evitar que el crudo derramado afecte al suelo estadounidense. Como consecuencia de este asunto, la agencia calificadora “Standard&Poors†ha bajado la calificación de la empresa BP de “AA†a “AA-“, lo que sin duda va a suponer un duro golpe para la multinacional británica.
Pero no todo se puede medir económicamente. No hay dinero en el mundo que repare lo que ya ha sido dañado: el ecosistema marino del Golfo de México y el delta del Mississippi ya están irremediablemente afectados y miles de animales y plantas están muriendo a causa del incontenible vertido. Se puede medir el impacto económico que el desastre tendrá para sectores como la pesca o el turismo, pero ¿cómo se valora la riqueza natural de nuestro planeta?
Este desastre es también un aviso de lo que nos espera. Los yacimientos de petróleo de fácil acceso ya se han agotado o están en proceso de explotación. Las petroleras buscan nuevos yacimientos en aguas más profundas o en entornos más inaccesibles o con una climatologÃa extrema. Este tipo de explotaciones va a facilitar que se produzcan más accidentes, más desastres ecológicos y más pérdida de vidas humanas. Pero con un petróleo cada vez más escaso y, por tanto, más caro, la avidez de las grandes empresas petroleras no va a menguar y va a llevar al lÃmite la explotación del recursos que mueve nuestro mundo.
Una vez más somos vÃctimas de nuestro propio modelo de desarrollo, que a pesar de que nos demuestra a diario que es insostenible, nos empeñamos en perpetuar. Y aquà no podemos culpar solamente a los interese polÃticos y económicos. Todos somos culpables de los males de este planeta cada vez más superpoblado, donde la injusticia social hace que el acceso a una alimentación sana y al agua potable sea cada vez más complicado para muchos de nuestros semejantes.
Foto: IBRRC (Flickr)





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Totalmente de acuerdo. De hecho, los efectos a largo plazo no se conocen bien y tendremos que esperar a que se vayan produciendo.
Incluso he llegado a leer que la marea nos podrÃa llegar a Europa. :-O.
No sé quien dijo hace tiempo que las próximas guerras se generarÃan por el agua, a dÃa de hoy y se ha comprobado con Irak y con Afganistan, por no hablar de las que se desarrollan en las antiguas repúblicas soviéticas, el petróleo es el causante de las actuales debido a la cantidad ingente de dinero que se mueve en el negocio petrolÃfero. Y dónde hay mucho dinero, no suele haber escrúpulos.
Salu2
Lo que faltaba, que llegue a Europa… y no me extrañarÃa, ya que aún no han conseguido taponar el pozo por completo. Ya veremos como acaba todo,,,