Agresión racista en Álava

El pasado miércoles se produjo una brutal agresión racista en Álava. Cuatro trabajadores senegaleses fueron acorralados y atacados con barras de hierro a la salida de la fábrica en la que trabajan, en la localidad alavesa de Lantarón. Los agresores actuaron liderados por dos ex-trabajadores de la misma fábrica, que habían sido despedidos esta misma semana por sus actitudes marcadamente racistas.
Uno de los trabajadores agredidos tuvo que ser ingresado en la UCI del Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro a causa del traumatismo craneoencefálico producido por un golpe recibido en la cabeza con una barra de hierro. Afortunadamente, ya se ha recuperado y ha recibido el alta médica.
Curiosamente, los agresores no han sido detenidos y continúan en libertad sin cargos. Parece que el único detenido por los hechos del pasado miércoles fue un menor que quedó en libertad ayer por la tarde tras prestar declaración ante la Ertzantza. La gran carga de trabajo en el Juzgado de Instrucción número 1 de Vitoria ha permitido que los agresores puedan seguir en libertad.
Esta brutal agresión nos tiene que hacer reflexionar: ¿es un simple hecho aislado? ¿Es racista la sociedad alavesa? ¿Está agudizando la crisis la conflictividad social? Este hecho contiene en sí mismo varios factores a analizar, factores que sobre los que deberíamos reflexionar para que estos hecho o similares no se repitan en un futuro:

  • Nunca ha existido tanta población inmigrante en el territorio alavés, algo que en sí mismo no es ni bueno ni malo, pero es un hecho que se percibe como una amenaza por una parte de nuestra sociedad.
  • La crisis que sufrimos ha llevado a niveles de desempleo que no se habían producido nunca en Álava y que ha llevado a muchas familias al borde de la ruina, a tener que depender de ayudas sociales cada vez más escasas, a sentir el miedo de perder su hogar por no poder pagar una hipoteca a la que están atados y que pesa como una rueda de molino en tiempos de recesión.
  • La dependencia de un empresariado inmoral que solo busca el beneficio a corto plazo, que solamente contrata en precario y que obliga a sus empleados más dóciles a trabajar horas extras mientras miles de alaveses están en el paro. Mientras tanto, los sindicatos miran hacia otro lado, preocupados tan solo de funcionarios y trabajadores fijos de grandes empresas.
  • Una justicia que no funciona, saturada de trabajo cuando se trata de dejar en la calle a unos agresores racistas, pero que funciona a las mil maravillas cuando algún joven “radical” quema un contenedor y a las pocas horas está ya frente a un juez de la Audiencia Nacional.

Los problemas hay que tratarlos en profundidad. Está muy bien condenar el racismo y satanizar a los agresores de este caso en concreto, pero si los problemas no se tratan en sus raíces más profundas, estas actitudes se van a volver a repetir con toda seguridad. Y lo primero que hay que hacer en este caso, es dar una respuesta judicial adecuada a estos ciudadanos que han sufrido la sinrazón del fascismo más visceral. Todos perdemos cuando se producen este tipo de hechos y no basta con sentir vergüenza: necesitamos que se haga verdadera justicia.

Foto: Vivionitier (Flickr)

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About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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14 Responses to Agresión racista en Álava

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  8. zigaurre says:

    Tengo mis dudas. Por lo que se cuenta en la noticia, los trabajadores agredidos llevaban tiempo en la empresa y eran apreciados, mientras que los despedidos llevaban poco tiempo y no habían hecho otra cosa más que provocar incidentes de carácter racista.
    No parece que, en este caso, la crisis haya influido. Si hubiera sido al revés (trabajadores indígenas de toda la vida que son despedidos por la reciente llegada de extranjeros) todavía tendría un pase el tema de la crisis y la incertidumbre económica y su influencia sobre nuestros miedos tribales.
    Pero en este caso, en mi opinión, no se trata más que de monos racistas que no necesitan de más motivaciones para comportarse como tales.
    La actitud de la empresa en defensa de sus trabajadores, encomiable.
    Y con relación a si los agresores deberían estar o no en libertad, tengo mi convencimiento respecto de la prisión provisional, aunque esta agresión me repugne. Creo que debe ser absolutamente excepcional, y que la prisión debe ser en principio algo posterior a un juicio y una condena. Antes que eso, la gravedad del delito o la posibilidad de reincidencia pueden aconsejar el encarcelamiento, pero creo que lo solemos pedir con demasiada facilidad, en todos los ámbitos.
    Muchas gracias por tu artículo, José Luis, no conocía la noticia hasta ahora

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  10. Ya bueno, hablaba de la crisis en general, no a este acto en concreto. Pero hay que evitar que la desesperación de algunos se canalice a través de este tipo de actitudes.
    Y la empresa ha actuado bien, les ha ofrecido apoyo jurídico y ha tenido el valor de despedir a dos personas que solamente estaban cuasando problemas.
    No se que decirte en cuanto a lo de la prisión provisional, cada caso es distinto. Lo que me parece increible es que ni siquiera les hayan identificado. Se que se puede caer fácilmente en la demagogia en estos casos, como tantas veces hemos visto con el tema de las agresiones machistas, pero hay actitudes que es mejor atajar de raíz.
    gracias por el comentario Esteban, siempre eres bienvenido a mi casa 😉

  11. pablo says:

    Jose Luis, interesante tu reflexión y tu valentía al poner el dedo en la llaga. Sinceramente, pienso que es un tema complejo ya que llegar a esta situación nos debe hacer reflexionar y pensar en como hemos podido llegar a esta situación. Yo creo tenerlo claro: la ambición humana en todos los sentidos, pero sobre todo en la ambición por poseer cosas materiales; pero parece que es el modelo que imperante en esta sociedad de consumo en la que vivimos.

  12. Al final en eso se resumen todos los conflictos humanos. Ya lo decía Hobbes en el siglo XVII: homo homini lupus, el hombre es un lobo para el hombre. Creo que no se ha dicho mayor verdad que esa en la historia de la humanidad. En nuestra propia naturaleza está nuestra perdición.
    Gracias por el comentario Pablo.

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  14. Ilegorri says:

    Mucho antes de la crisis la culpa de la pérdida de condiciones laborales la tenían los inmigrantes. Porque son capaces de trabajar en condiciones indignas y por sueldos indignos. Lo que es indignante es que se culpase entonces a los inmigrantes cuando los responsables son los que emplean e imponen esas condiciones laborales. Vivimos en una sociedad demasiado HIPÓCRITA, que busca el chivo expiatorio en los se fuera y es incapaz de reconocer que sus “compatriotas” son los que le explotan.
    Em cuanto a esta brutal agresión, comentar que se trata de una familia muy conocida en la zona con múltiples antecedentes por agresiones, e incluso por violencia de género dentro de su propia familia, y con un historial racista importante. Lo que no entiendo es porque las instituciones no han tomado cartas en el asunto cuando se conoce quienes son y como son estas personas.

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