A nadie le cabe ya la menor duda de que la situaci贸n en Afganist谩n se ha ido deteriorando con el paso del tiempo. Desde la invasi贸n en 2001 por parte de la coalici贸n internacional liderada por los Estados Unidos que derrib贸 el r茅gimen de los talibanes, la guerra contra el llamado terrorismo internacional no ha progresado significativamente y ninguno de los objetivos iniciales se ha cumplido. El entonces presidente Bush se embarc贸 en otra guerra sin sentido al invadir Irak en 2003, lo que rest贸 significativamente recursos y tropas que podr铆an haber sido decisivas en Afganist谩n.
Ya no cabe la menor duda de que Afganist谩n se ha convertido en el Vietnam del siglo XXI, una guerra que es imposible ganar. Los talibanes ya no est谩n en Kabul, pero controlan una parte significativa del territorio afgano, cuentan con apoyos externos y una econom铆a saneada gracias al control del cultivo de la adormidera que llega en forma de hero铆na a nuestras propias calles. Adem谩s, cuentan con un gran apoyo de la poblaci贸n civil, m谩s hartos de ocupaciones extranjeras que de la interpretaci贸n de la ley isl谩mica que imponen los talibanes en el territorio que controlan.
Por el contrario, la guerra de Afganist谩n es cada vez m谩s impopular entre la opini贸n p煤blica occidental. Ya nadie se traga aquello de los motivos humanitarios ni de la necesidad de acabar con las bases de los terroristas radicales isl谩micos. Las bajas occidentales han sido demasiadas para los objetivos que se han alcanzado. La ocupaci贸n solamente ha servido para instalar en Kabul un gobierno t铆tere, que se ha caracterizado sobre todo por la corrupci贸n. Las 煤ltimas revelaciones de documentos secretos por parte de Wikileaks ha puesto al descubierto lo que muchos ya sospech谩bamos: el doble juego de Pakist谩n, el empleo rutinario de la tortura por parte de las tropas occidentales, etc.
Pa铆ses como Holanda ya han empezado a retirar sus tropas e incluso en los Estados Unidos se habla ya abiertamente de abandonar una guerra que no pueden ganar. El gobierno espa帽ol continua apoyando la pol铆tica del presidente Obama y est谩 decidido a mantener unas un despliegue de tropas que cuesta much铆simo dinero a un pa铆s que est谩 inmerso en una profunda crisis econ贸mica y que ha optado por recortar el gasto p煤blico en muchas materias. Y este no se ha convertido en un tema controvertido porqu茅 el Partido Popular est谩 tambi茅n de acuerdo en mantener el apoyo incondicional a Estados Unidos en este tema. Pero ya es hora de que se deje de justificar lo injustificable: las tropas deben regresar. La opini贸n p煤blica deber铆a clamar por la retirada como lo hizo cuando se enviaron tropas a Irak. Y ya no vale justificar la ocupaci贸n con las resoluciones de la ONU. Cuando una guerra no va a causar m谩s que nuevas bajas, dolor y sufrimiento en las familias de los soldados, es hora de decir basta y volver a casa con la cabeza alta.
Foto: Isafmedia (Flickr)





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O principal problema 茅 que, j谩 que invadiram, tem a responsabilidade de pacificar o pa铆s. O Iraque n茫o est谩 pacificado. 脡 temeroso sair e deixar a anarquia dominar. Seria cometer um erro sobre outro erro.
Pero es imposible que lleguen a pacificarlo por las armas. La 煤nica salida ser铆a firmar un acuerdo con los talibanes, algo que ser铆a desastroso para la diplomacia estadounidense, m谩s a煤n que una retirada, dejando la responsabilidad al gobierno del presidente Karzai. Eso si, Karzai contar铆a con apoyo log铆stico y econ贸mico estadounidense, pero tarde o temprano, acabar铆a cayendo frente a los talibanes.
Gracias por el comentario
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Pacificar pelas armas 茅 um erro, mas retirar todas as armas tamb茅m. Entregar o Afeganist茫o ou o Iraque como est茫o 茅 perigoso. O afeganist茫o 茅 governado por um corrupto cercado por gente pior. E os EUA lavam as m茫os. Iraque 茅 o mesmo, mas est谩 mais seguro.
Os EUA precisam corrigir seus erros, n茫o pelas armas, mas agindo de alguma forma – a铆 茅 com eles saber como – e n茫o abandonando depois de serem respons谩veis pelo desastre.
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