La “Semana Rara” y la penitencia que nos queda por cumplir

Las crisis periódicas que sufre el capitalismo generan multitud de males que todos conocemos, pero hoy me gustaría hablar, coincidiendo con lo que en general se llama “Semana Santa” y yo llamo “Semana Rara”, del incremento del sentimiento religioso en las capas sociales que son siempre las víctimas de estas crisis del sistema.

Antes que nada quiero explicar lo de “Semana Rara” y es que durante estos días parece crecer un fervor religioso que permanece latente durante el resto del año, incluidas unas Navidades que ya son meras celebraciones comerciales para la gran mayoría de la población de este país. Pero con la “Semana Santa”, extrañamente, el fervor religioso se multiplica e incluso llega al paroxismo en ciertas zonas de nuestra geografía.

Cuando veo a jóvenes llorando porque se ha suspendido la procesión de marras por culpa de que caen cuatro gotas (eso en Euskadi no pasa), me entran ganas de llorar a mí. De rabia y de impotencia, de ver como una institución tan perniciosa como la Iglesia Católica conserva aún cierto control social y que, por si fuera poco, este control tiende a aumentar por culpa de la crisis y por el envalentonamiento de tener a los suyos de dueños y señores de las bancadas del Congreso.

Lo más triste es que tenemos que sufrir episodios como el que protagonizó el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig, que lanzó un discurso homófobo y repulsivo con las cámaras de una televisión pública retransmitiendo el acto en directo. Pero es que todos los informativos se llenan de procesiones y tradiciones propias de las fechas, jaleando una ideología impuesta desde hace 2000 años y no precisamente por medio de la persuasión.

Pues bien, esta organización que le da mil vueltas a ETA en número de víctimas y a la que nadie le pide que pida perdón y que se disuelva, continua siendo la depositaria de unos privilegios perpetuados a través de un Concordato firmado con la Constitución ya en vigor y que ni siquiera se han cuestionado durante las numerosas legislaturas en las que ha gobernado el PSOE. En estos tiempos de recortes, algunos Ayuntamientos han pretendido cobrar el IVA a tan sacrosanta institución, pero se han dado de bruces con la dura realidad.

La realidad es que se ponen mil trabas a cuatro paquistanís para usar una mísera lonja como mezquita, pero se dan todo tipo de facilidades para que la Iglesia continúe con sus privilegios, consiga mantener e incluso aumentar su patrimonio de manera vergonzante.

La realidad es que nos espera una legislatura en la que nos tocará ver como la Iglesia vuelve a influir en el Estado y como los representantes de la ciudadanía se pasan el laicismo por el arco del triunfo.

Como decía mi abuela, que Dios nos pille confesados…

Foto: Semana Santa de Jaén (Flickr)

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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2 Responses to La “Semana Rara” y la penitencia que nos queda por cumplir

  1. natalia g de u says:

    ¡Qué razón tienes!. No puedo estar más de acuerdo contigo. Y pasa en estos estados o países bautizados como laicos en los que vivimos. Pero si diriges tu sermón a la gran mayoría de la sociedad, se escandalizará y te llamarán hereje- aunque no sean católicos practicantes, lo llevan en el ADN y no pueden desprenderse de esa mentira-. Lo mismo les pasa a los que apuestan por el decrecimiento en estos tiempos de crisis; de apretarse el cinturón, de producir y trabajar como esclavos para obtener la salvación. Otra mentira de la religión capitalista. Seguimos estando ciegos en tantos asuntos.
    Por cierto, saludos José Luis. A ver si tenemos ocasión de volver a vernos y puedo acudir por fin y de forma periódica a las reuniones o encuentros o…. Os sigo de cerca.
    Natalia G. de U.

  2. Un saludo Natalia, tranquila que no te has perdido nada. Nos vemos 😉

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