Terrorismo social

Las medidas que ayer aprobó el gobierno de Mariano Rajoy se van a traducir a corto plazo en un empobrecimiento general, una bajada significativa en nuestro nivel de vida. Muchos podrán “apretarse el cinturón”, salir menos de copas, dejar de ir al cine o al teatro, reducir el periodo de vacaciones, etc. Pero para quienes ya viven al límite, para los que han perdido su empleo y su vivienda, para los que ven cómo se reducen o se terminan las ayudas por desempleo, estas medidas son como un tiro en la nuca.

El Partido Popular, como en su día lo hizo el PSOE, actúan como el brazo político de unos mercados a los que importa bien poco el bienestar de la ciudadanía. Es más, parece que las medidas están destinadas a hundir en la miseria a un país que, según el modelo económico que defienden, nadaba en la abundancia y disfrutaba de una prosperidad que nos alejaba de las oscuras sombras del franquismo autárquico que sufrieron nuestros padres y abuelos.

Pero ahora, incompresiblemente, los mercados han decidido que hay que reducir el déficit y para ello se sube el IVA, un impuesto que no distingue entre ricos y pobres. Esta subida se tiene que reflejar en una caída del consumo, ya que el poder adquisitivo de las familias está en caída libre desde hace unos años. Si el modelo económico neoliberal se basa en un crecimiento continuado alimentado por el consumismo, las medidas que PP-mercados nos están imponiendo nos llevan al desastre.

Escuchando a los portavoces del Gobierno y del Partido Popular repetir los manidos mantras de que “estamos haciendo lo que hay que hacer, aunque no nos guste”, las actitudes de algunos de parlamentarios de grupo popular en el Congreso lo desmienten. La realidad es que están haciendo lo que siempre quisieron hacer y nunca pudieron: destruir el estado del bienestar y arrojar a la miseria más absoluta a una parte de la población del país que dicen defender.

¿Y qué podemos hacer para parar este proceso? Los partidos mayoritarios, con la inestimable ayuda de las formaciones nacionalistas de derechas, se han encargado de vaciar de contenido a la democracia y de pervertir el debate político. La indignación que tomó las calles el año pasado tampoco ha logrado detener este proceso, ni siquiera ralentizarlo. La única opción es pasar de la indignación al compromiso.

La ciudadanía debe empoderarse y mostrar su firmeza frente al terrorismo social que nos atenaza. Es posible superar el miedo y la desesperanza. Es posible cambiar el modelo que nos ha llevado hasta este punto. Y no podemos dejar a nadie en el camino, porque la ciudadanía somos todas y cada una de las personas que vivimos y trabajamos (si nos dejan) en este país. De lo contrario seríamos cómplices de los terroristas sociales que nos gobiernan. Seríamos como aquellos que les gritan: ¡qué se jodan!

Foto:  Chesi - Fotos CC

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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