El legado de Hugo Chávez

Ayer falleció una de las figuras más carismáticas y determinantes en la historia en lo que llevamos de siglo. Es innegable que Hugo Chávez ha marcado un camino, una forma diferente de entender la política en Latinoamérica. Querido y odiado casi a partes iguales por la ciudadanía venezolana, su muerte deja un futuro lleno de incógnitas para el país.

Es difícil juzgar la trayectoria de Chávez desde una perspectiva europea. Reconozco que Hugo Chávez nunca ha sido santo de mi devoción. Siempre tiendo a rechazar las maneras populistas y personalistas de las que Chávez ha hecho gala durante su carrera política. Sin embargo, hay que reconocer que logró devolver la ilusión a los sectores más desfavorecidos de la sociedad venezolana, a aquellos excluidos por la oligarquía que gobernó el país durante décadas y que se dedicó a expoliar los recursos naturales en beneficio propio.

También hay que reconocer a Chávez su postura frente al imperialismo neocolonial, tanto norteamericano como español y su apuesta por una Latinoamérica supranacional, basándose en su idea “bolivariana” de confluencia de intereses. Pero esta política le llevó a relacionarse con dictaduras marxistas-leninistas como Cuba o islamistas como Irán, dudosos compañeros de viaje de un país realmente democrático.

Tanto los defensores como los detractores de Chávez se quedan con una parte de su obra. Los debates sobre su figura han inundado las redes sociales desde que se conoció su fallecimiento. Es curioso leer en la prensa española como se trata la figura de Chávez. Para la prensa más conservadora Chávez era simplemente un dictador, a pesar de que le avalaban los votos de sus conciudadanos. Para otros, Chávez era un libertador mesiánico, un líder carismático a la altura de Che Guevara o del Fidel Castro de antaño.

Como digo, creo que es muy complicado valorar adecuadamente la figura de Chávez desde Europa, como es difícil hacer un análisis correcto de la política venezolana y del futuro del país una vez que ha desaparecido el líder de un movimiento que aglutinaba tantos defensores como detractores. Solamente nos queda desear que la democracia y la paz no se vean comprometidas por la muerte de Chávez y que Venezuela sea capaz de superar con éxito este momento tan complicado de su historia.

Foto:  www_ukberri_net

About José Luis Salgado Airas

Mi nombre es José Luis Salgado y vivo en Vitoria-Gasteiz. Soy periodista y trabajo en comunicación online como freelance.
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